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martes, 30 de abril de 2013

Criando niños y niñas fuertes

Hace un par de días tuve la oportunidad de dar una pequeña conferencia en el CENDI de la torre de PEMEX, la cual se encuentra a solo unos pasos de donde ocurrió el terrible desastre del 31 de Enero de este año en donde perdieron la vida varias personas. Desafortunadamente, este CENDI fue afectado de manera directa e indirecta por varios motivos. Primero, varios pequeñitos de este centro perdieron a alguno de sus padres, y también fueron testigos presenciales del sonido de la explosión, el movimiento del piso, escucharon gritos, caos, incertidumbre. Las afectaciones fueron las clásicas postraumáticas en niños expuestos a situaciones de este tipo y afortunadamente ya estamos trabajando en su recuperación (y el de las maestras). Bueno, ya conociendo el contexto, se me pidió que les diera una pequeña plática a los padres y madres de estos niños sobre la importancia del afecto en su recuperación emocional.
Al comienzo de la plática hice una pregunta sencilla: ¿Qué tipo de hijos o hijas sueñan ustedes preparar para una edad adulta? Las respuestas surgieron inmediatamente. "con valores...preparadas...sanos...inteligentes...éticas...con una buena educación...etc." Todas estas respuestas son muy normales en nuestros días. Queremos que nuestros hijos/hijas tengan las mejores herramientas para enfrentar a un mundo feroz que puede devorarlos en cualquier momento. Y por lo mismo en los últimos tiempos se ha desarrollado la moda del hijo/hija genio. Hoy podemos encontrar libros, dvd´s, y mucho material para que nuestros bebés comiencen a hablar, leer, caminar, sumar, memorizar, patinar, bailar, etc., antes que el resto de sus compañeros.


Yo tengo que validar el deseo de todo padre/madre que quiere lo mejor para sus hijos/hijas, sin embargo tenemos que hacer una revisión de lo que verdaderamente es importante en su desarrollo.
A lo largo de los años en mi profesión y especialidad en la recuperación de eventos traumáticos he constatado la importancia de la calidad afectiva no solo durante los años de la infancia, sino a lo largo de toda la vida. Es muy claro que aquellas personas que tuvieron un apego seguro durante su crecimiento, y este fue después  representado en la creación de redes sociales/afectivas funcionales que los han acompañado durante todas sus vidas, pueden enfrentar y recuperarse de situaciones traumáticas y difíciles de mejor manera que aquellos que no contaron con esta bendición.
Durante mi plática yo compartía eso, los logros académicos, deportivos, sociales no deben nunca remplazar el logro más importante de la vida, y el que es resultado de un proceso afectivo (apego seguro). Este logro es conocido por su nombre técnico de un " Self Merecedor de cosas buenas." En otras palabras, la conexión afectiva del padre/madre con su hija formará una auto-imagen sana y fuerte que le servirá para enfrentarse a lo que su futuro le tenga preparado.


Para mi esa es la primera responsabilidad de los padres/madres, cimentar un apego seguro que se represente en una auto-imagen sana y positiva. Y ahora sí, teniendo estos cimientos, los logros serán solo una representación de su propia imagen. Y esta imagen no estará condicionada a si ganan o pierden, si son los mejores o no.
El apego seguro tiene muchos más beneficios, por ejemplo:
  • Mayor concentración
  • Mejor manejo de las emociones
  • Menor ansiedad
  • Mejor calidad de relaciones interpersonales
  • Mayor empatía
  • Mayor habilidad en la comunicación interpersonal
  • Mejores estrategias en el manejo de conflictos
  • Mayor modulación del miedo

Hoy que celebramos el día del niño y de la niña, será importante recordar que su felicidad no son solo actividades deportivas, académicas, artísticas, etc. Su verdadera felicidad a largo plazo vendrá por medio del saberse dignos de ser amados, de que sus padres/madres tuvieron el tiempo para conocerlos, entenderlos, ayudarlas, etc. Esto es el apego seguro, el que garantizará una fortaleza emocional que los acompañará el resto de sus vidas. Para mi este es el mejor regalo y herencia que les puedo dejar a mis hijas.

miércoles, 17 de abril de 2013

El Cerebro bajo el Terror

Es inevitable desde el lado humano el sentir rabia y enojo ante acontecimientos como los vividos en la Ciudad de Boston. Un día emocionante para todos y todas las atletas y sus familias de repente es convertido en una pesadilla que transformará sus vidas para siempre. Para aquellos que lo vivimos a la distancia también tiene su repercusión emocional. Nos confronta con la fragilidad de nuestra existencia. Pero es natural que las afectaciones psico-biológicas sean mayor en aquellas personas que lo vivieron en carne propia.

Hace unos meses, aquí en la propia Ciudad de México se vivió un desastre que también cobró vidas. Un edificio en el complejo de Pemex explota provocando la muerte de varias personas, lesiones físicas y emocionales a muchas otras más. Tuve la oportunidad de conocer y trabajar terapéuticamente con algunas maestras de una escuela que se encuentra a solo algunos pasos del lugar de la explosión. Al platicar con ellas me preguntaba que pasaría por su mente al tener que tomar decisiones inmediatas para salvar no solo sus vidas sino la de sus pequeños alumnos que dependen de ellas.

¿Qué pasa en el cerebro durante horas de terror? ¿Cómo es posible tomar decisiones cuando la muerte es algo inminente?
El terror produce un "corto-circuito" en la parte pensante del cerebro. Cuando la gente está aterrorizada y amenazada, inmediatamente cambia su manera de percibir y procesar información. Entrando en un modo de sobrevivencia, en donde las decisiones son simplemente reacciones instintivas para sobrevivir. Los circuitos neuronales cotidianos que atraviesan la corteza orbitofrontal, en donde las personas evaluamos las situaciones en una manera lógica y consciente, y al mismo tiempo evaluamos los riesgos y beneficios de las acciones, son anulados por el terror. Y así, las personas bajo el terror quedan a merced de un cerebro primitivo, debido a que la información ya no atraviesa la neo-corteza, en su lugar la información es percibida y procesada por los circuitos sensoriales y de manera directa al sistema límbico.
Esta modificación altera dramáticamente la manera en que nos comportamos y en nuestra toma de decisiones. Bajo el terror nos volvemos más vulnerables a soluciones reactivas y basadas en la sobrevivencia y nada más.
Cuando un individuo a cambiado su funcionamiento a esta modalidad de sobrevivencia, sus sentidos están extremadamente alertas. Cualquier sonido, movimiento, rostro o aroma se convierte en un potencial peligro. Este comportamiento extremo tiene aspectos positivos y negativos. Desde el punto de sobrevivencia, esta alteración de la manera de manejar información se convierte en una "garantía" de no volver  ser confrontado con una amenaza. Los disfucional es que la persona necesita regresar a su modo "pensante"para ir a trabajar, relacionarse con su familia, y sobrevivir en una sociedad que le requiere ser racional.
Al mismo tiempo la persona no desea seguir hiper-alerta todo el tiempo, por lo que es común que utilicen sustancias para aminorar esta sensación crónica de indefensión.
Afortunadamente, hoy sabemos que más o menos el 75% de las personas que han vivido un evento traumático lograrán recuperarse de manera natural debido a sus propios recursos internos. Pero también sabemos que una manera muy efectiva de ayudar en este proceso es la conexión afectiva de la comunidad. El vínculo emocional con otras personas "resetea" el funcionamiento racional del cerebro aterrorizado. ¿No es esto increíble? De hecho, actualmente se están llevando investigaciones sobre la utilización de oxitocina para el tratamiento del trauma psicológico.
Me parece que aunque estas investigaciones son recientes, el ser humano ya lo sabía desde hace mucho tiempo atrás. Y es por eso que regularmente después de una situación traumática la sociedad, la verdadera sociedad se une en un espíritu altruista demostrando su amor, compasión y empatía por aquellos en sufrimiento.
Honestamente, yo preferiría un abrazo a una pastilla de oxitocina!


viernes, 8 de febrero de 2013

El Encuentro

Errores de Novato

Cuando recuerdo mis primeros años profesionales, mis primeros pacientes, mis primeros errores, me da un poco de vergüenza reconocer que pasé más tiempo conociendo sus síntomas que conociendo sus vidas. Recuerdo buscar obsesivamente el diagnóstico clínico acertado. Utilizando nuestras entrevistas para ir armando un rompecabezas "humano." Recuerdo la gran alegría cuando mi paciente "llenaba" todos los criterios de diagnóstico de un trastorno mental, ¡me sentía todo un Sherlock Freud! Creo que es un proceso normal y hasta esperado de todo novato en cualquier profesión. Con el paso del tiempo, fui apreciando el Encuentro. Y de ese Encuentro quiero yo hoy hablar en relación al tratamiento del Trauma Infantil.
Para esto necesitamos recordar un poco sobre la subjetividad del niño o niña que ha sido traumatizada de manera crónica (a lo largo de un periodo prolongado), ya que para que para que un niño o niña sea cruelmente traumatizada por tanto tiempo deben de conjugarse por lo menos dos factores:
  1. Negligencia por parte de los adultos que deberían supervisar el bienestar integral del menor (este papel regularmente es tomado por los padres, abuelos, familia, etc.)
  2. Desbalance psicológico en una o más personas que tienen acceso al menor. Por desbalance me refiero a la carencia de control de impulsos (agresividad, frustración, sexualidad, etc.), y que de alguna manera vierte sobre el o la menor.
Seguramente hay más factores (sociales, culturales, etc.) que intervienen en la ecuasión macabra que permite el abuso crónico del infante. Pero para nuestro estudio nos concentraremos en estos dos factores ya que en ellos podremos encontrar elementos muy importantes para entender la subjetividad del menor traumatizado.
Para la gran mayoría de nosotros el Encuentro con otra persona representa una oportunidad de conocer cosas nuevas (exploración). Esto es posible porque nuestra subjetividad relaciona el Encuentro con un medio ambiente (relación objeto-sujeto) seguro.
Ahora, ¿qué pasa cuando esa relación con el medio ambiente representa todo lo opuesto? ¿qué pasa en la subjetividad del menor durante un Encuentro con un psicoterapeuta? Pero sobre todo, ¿qué pasa cuando uno de estos menores se Encuentran con un psicoterapeuta que solo ve sus síntomas y falla en establecer un vínculo emocional seguro?

Estas repercusiones las estudiaremos en la siguiente entrada



jueves, 31 de enero de 2013

Trauma Infantil

Comenzaremos una serie relacionada únicamente con las se secuelas del trauma infantil. Estudiaremos sus secuelas, afectaciones a nivel sistémico y también la relación del trauma infantil con el nivel de resiliencia social. Esta serie tendrá la como principal objetivo aumentar la consciencia sobre la importancia del cuidado integral del niño y de la niña durante etapas críticas de desarrollo. Este cuidado no es solo una responsabilidad de sus cuidadores primarios, sino de toda la sociedad. Ya que es la misma sociedad quien gozará y sufrirá sus efectos.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Cuando la amenaza no es real

Cuando la amenaza no es real

En relación a lo que está ocurriendo en los alrededores del DF, quisiera presentar algunas ideas. Primero, el miedo que se está viviendo en esas zonas es real. Es un hecho que es irrefutable. Teniendo esto en mente debemos ahora pensar que existen dos posibilidades:
La amenaza real: existen grupos armados que están violentando la zona de manera indiscriminada
La amenaza no es real: aquí existen muchas posibilidades y teorías que no me toca, ni es mi campo profesional. Solo mencionar que existe una posibilidad de que no exista la amenaza real.

Creo que de estas dos posibilidades, la más peligrosa es la segunda. Esto es debido a que cuando una amenaza es real el individuo (y las comunidades) utilizarán sus recursos internos y externos para afrontar algo tangible y específico. Aquí, la amenaza tiene forma y es reconocible por el individuo (comunidad).
En nuestra segunda posibilidad, la amenaza es etérea, amorfa, se puede esconder y disfrazar de mil maneras. No hay descanso para la mente del individuo (comunidad) que enfrenta algo que desconoce (porque no existe). No hay sensación de seguridad alguna en la que se pueda descansar.

Esto me recuerda mucho el estado postraumático de una persona cuya sintomatología funciona como un constante recordatorio de la necesidad profunda de sentirse seguro, y desconfía de todos, todos tienen cara de secuestradores, necesitan despertar en la noche para asegurarse de que no hay nadie afuera, necesitan apuntar las placas de todos los autos que pasan frente a su casa, vagan por la ciudad antes de llegar a sus casas y así asegurarse que nadie los ha seguido. La amenaza ya no es real, pero ellos no lo saben, deben cuidarse de todos y de todo. Este estado crónico de alarma va desgastando procesos básicos del funcionamiento, principalmente en el área afectiva. Tiene sentido, es más importante sobrevivir que vincularse afectivamente.
Cuando la amenaza no es real, el individuo (comunidad) retorna a su estado más primitivo: la sobrevivencia. Y en este estado es capaz de hacer cualquier cosa. Esto es lo más peligroso de este asunto. El potencial peligro de involucionar como sociedad, con un miedo extremo que nos lleve a matarnos entre nosotros mismos.

Regresando al ejemplo del individuo traumatizado que solo quiere sobrevivir, su meta es poder regresar a un funcionamiento superior en donde pueda discriminar lo que realmente puede ser una amenaza, pero principalmente que pueda retomar sus funciones sociales, afectivas, espirituales, y de sentido de vida.

Creo yo que ese es nuestro reto como individuos y como sociedad, poder crecer, discriminar lo que puede ser una amenaza y lo que no lo es. De esta manera podremos regresar a lo nuestro y a los nuestros de forma integral, con sentido de vida.

sábado, 18 de agosto de 2012

¿Supervisión yo?

Como profesor universitario he podido observar uno de los errores más comunes de una gran mayoría de mis alumnos que se gradúan, y el proceso es este:
Aprueban su examen profesional
Participan en la graduación
Juran inscribirse en un programa de posgrado que los siga formando
Juran no ver pacientes porque "saben" que no están preparados par hacerlo
Se desaparecen de la escuela que los vio nacer y los formó como profesionistas
Reciben su cédula profesional
Escuchan una voz demoniaca dentro de sus cabecitas que les dice "pon tu consultorio"
Se reúnen con otros ex compañeros que han escuchado la misma voz
Comienzan a fantasear
Juntan sus "domingos"
Rentan un consultorio y hasta lo bautizan con nombres medio mamila
Hacen publicidad y la distribuyen en redes sociales, con sus amigos y hasta afuera del metro
Se anuncian como especialistas en ansiedad, depresión, pareja, familias, adolescentes, niños, traumas, neurosis, psicosis, psicoanálisis, y miércoles 2x1
Se sientan junto al teléfono esperando a su primera víctima, digo paciente
Por desgracia (de ambos lados) llegan a tener pacientes a los cuales inmediatamente intentan encapsularlos dentro de un diagnóstico de 5 ejes, creyendo que de esta manera el tratamiento se dará por gracia de Dios
Transcurren de 3 a 4 sesiones en que el paciente se da cuenta que el "Dr. o Dra" está más confundida que ellos mismos
Esto no termina ahí, los brillantes psicólogos comienzan a cuestionarse si verdaderamente están hechos para esta profesión
Muchos a este punto ya están pegados a la sección de oferta de trabajo buscando chamba de cualquier cosa
Poco a poco los valientes amigos van separándose con resentimiento hacia su sueño y profesión.


Este escenario lo he visto por lo menos en 30 ocasiones en los últimos 14 años como docente.
¿Quė pasó? ¿Quién falló?
Yo creo que esto se debe a que los que ya llevamos un rato más en esto, no hemos hablado de los beneficios de una supervisión clínica. La pura palabra SUPERVISIÓN suena a "eres un inútil y necesitas que te siga cuidando." Yo pienso en el proceso de supervisión más como un proceso de tutoría en donde las "canas" de la experiencia pueden servir como un instrumento formativo en el novato, pero no sólo en la parte teórica sino en todo lo que engloba ser un psicoterapeuta.

El tener un proceso de supervisión tiene varios beneficios y estos son algunos de ellos:
1.-La teoría cobre vida. Durante nuestra preparación como psicólogos vemos muchos teorías y modelos que en muchas ocasiones estorban los procesos más importantes del proceso terapéutico. La supervisión nos permite colocar a es teorías en el lugar donde deben de estar, estos es, por detrás del establecimiento de un vínculo personal y cálido. Ese vínculo, te aseguro no lo aprendiste ni se puede aprender en ningún aula.

2.-Te permite desarrollar un encuadre clínico. A mi me da un poco o mucho de risa cuando veo a coleguitas recién egresados tratando de hacer un cocktail terapéutico mezclando un poco de esto, más dos cucharadas de esto otro y lo agitamos y violà! La supervisión no te permitiría mezclar elementos de marcos teóricos que aún no manejas casi en su totalidad. Es por esta razón, casi estoy seguro, que hoy en día cuando le preguntas a un psicólogo ¿de qué corriente eres? escucharás un rotundo SOY ECLÉCTICO. Un proceso de supervisión te cuidaría de tener un nombre (encuadre) y partiendo de ahí poder jugar con otros marcos teóricos.

3.-Te permite sentirte contenido. Aunque todos estamos familiarizados con conceptos como contratransferecia, burnout, fatiga por compasión, etc., no sabemos sus manifestaciones, implicaciones, factores de riesgo, etc. Un buen supervisor estaría muy atento a tu historia personal y del cómo los casos que estás llevando pueden afectar tus propias heridas emocionales.

4.-Te permite crear un vínculo de amistad y confianza de por vida. Una vez que se establece un vínculo de supervisor-supervisado es de por vida. Junto pasamos por horas y horas de genuina preocupación por el bienestar del paciente, del proceso de aprendizaje, del bienestar de ambos. Se crea un vínculo muy profundo.

5.- Por último, te permite aceptar con humildad la dura verdad: lo que aprendiste en la escuela, ese pedazo de papel (título profesional), ese pedazo de plástico (cédula profesional), ese distinguido título de psicólogo, no te hace un psicoterapeuta. Sólo te da la llave al siguiente paso en tu formación llamado Supervisión.

Así qué sí estás por graduarse o o acabas de hacer, o en el caso que hayas pasado por la pesadilla que acabo de describir, busca un buen supervisor o supervisora que te acompañe a seguirte formando integralmente en esta hermosa profesión.

domingo, 1 de mayo de 2011

Hola de nuevo

Hola de nuevo! Han pasado ya varios meses, que se han convertido en años de no pararme por estos sitios a sentarme a escribir como me lo había propuesto. Pero de verdad tengo una muy buena justificación: Mucho trabajo! todo comenzó el 24 de Diciembre, mi mero cumpleaños, recibí una llamada de un programa gringo, y me estaban invitando a participar en conferencias y diplomados sobre la atención a víctimas de trata de personas. El 2010 fue muy emocionante en términos profesionales, conociendo gente y viajando por muchos estados de la República. Mas adelante escribiré sobre el tema de trata de personas, ya que mi intención hoy es comentar como llegué a donde estoy hoy.
Dentro de esas muchas conferencias, conocí gente de la PGR, principalmente del área de formación, y tuve el honor de ser invitado a desarrollar en programa que pudiera ayudar a disminuir el desgaste emocional denlos elementos de la Procuraduría. Se diseño un programa dual, en donde se capacitó a varios psicólogos de la misma institución para convertirse en una unidad móvil que se desplaza y da atención en situaciones criticas. El otro sub-programa se llama el programa de Apoyo al Compañero, que el saliente Procurador mencionó en su discurso de partida (adjunto un articulo)Programa-de-apoyo-al-compañero, es un sistema auto-sustentable que capacitó a mas de 70 elementos de la institución en detección de perturbaciones emocionales, contención emocional, y primeros auxilios emocionales. Este programa intenta crear una red interna de auto-cuidado y que al mismo tiempo intervenga en situaciones críticas en lo que la unidad móvil se desplaza al lugar siniestrado. Durante este tiempo he tenido el honor de conocer hombres y mujeres que todos los días ponen su vida en peligro en el combate a la delincuencia. Por cuestiones de confidencialidad no puedo revelar mucho pero he atendido a grandes personas que han sufrido situaciones traumáticas en cumplimiento de su deber. Han sido meses increíblemente enriquecedores en lo personal y lo profesional. Actualmente se me invitó a seguir colaborando con institución en un programa muy ambicioso de capacitación y que incluirá una sección de desarrollo humano. Si todo sale bien, se capacitarán 400 elementos cada 15 días, por 18 meses.
Y hay mas planes! Todavía no puedo revelar muchos, pero son tan variados como emocionantes. Solo puedo "filtrar" que actualmente estoy trabajando en el área mental y psicológica con un equipo de fútbol de la primera división.
Dios ha sido muy bueno conmigo, y ha permitido mi crecimiento profesional y personal a lo largo de estos meses.
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